PESO PERDIDO DESDE LA DIETA PREOPERATORIA

lunes, 4 de octubre de 2010

Capítulo 1

Esta historia comienza hoy, cuando Princesaa, la chica que viene a limpiar a mi casa me dice que está esperando a que la llamen para operarse de reducción de estómago y yo me echo las manos a la cabeza y le pregunto horrorizada: “¡¿Pero no te da miedo?!” En cambio la veo super lanzada, optimista, muy contenta y deseosa de que llegue ese día. Creo que me contagió un poco de esa ilusión y de esa esperanza de que hubiera un último cartucho que quemar.
La posibilidad de operarme era algo que tenía completamente descartado. No lo veía como una opción. Es una operación con muy mala fama por los casos que salen en programa o secciones de programas sobre sucesos escabrosos y… es cierto que mi vida iba mal en muchos sentidos por culpa del sobre peso, pero no estaba dispuesta a jugarme la vida.
Me parecía que Princesaa era una atrevida y una valiente capaz de arriesgarse tanto. Mientras mantenía esa conversación seguía pensando que “YO NO”.
Ella me planteó que comenzara el proceso, que podía tardar un año y medio en culminarlo y, mientras tanto podría ir pensándomelo.
Y decidí hacerlo, aún sin tener claro si finalmente me operaría o no.
Pero realmente todo no comienza hoy, comienza con una vida entera teniendo sobrepeso y estando a dieta desde aproximadamente los 10 años. He estado siempre a régimen, he perdido hasta 30 kilos en un año más o menos. El problema es que, cuando he perdido eso, aún me queda mucho camino y yo ya no tengo más fuerzas. Así que lo dejo y, por más que me propongo mantenerme al menos, al final termino recuperando esos 30 kilos y 15 o 20 más… Y así, cada vez que hago regímenes voy ampliando mi peso máximo.
Además de hacer dietas, también he acudido a la psicología. Siempre me ha gustado mucho trabajarme por dentro. Fui a una psicóloga psicoanalista que me cobró por nada durante cerca de dos años. No digo nada en contra del psicoanálisis sino en contra de esta psicóloga en concreto. Después me hablaron de otra psicóloga de corriente humanista-gestáltica a la que estuve acudiendo 3 años. Esta era una magnífica psicóloga a la que debo muchos logros de mi vida, mi estado vital actual y muchos aspectos de mi manera de ser y de entender el mundo. Aún así no conseguí que me ayudara con mi problema con la comida. Pero es a la que acudiré a trabajar cualquier asunto personal o cualquier momento malo que viva. También la he recomendado a muchísimas personas y siempre han quedado muy contentas.
Actualmente estoy yendo desde el 8 de septiembre a otra psicóloga que me está ayudando a comer de manera equilibrada y a crear buenos hábitos de salud en general. Estoy muy contenta porque me parece que el trabajo que estoy haciendo con ella es clave para que el después de la operación vaya bien y sea algo exitoso.

2 comentarios:

Princesaa dijo...

Eres tú!!! me alegro mucho que al final escribieras el blog y gracias siempre por las palabras que me dedicas.
Un beso

Rosa María dijo...

Cuántos puntos en común....cuántas casualidades? Cuánto me reconozco. En casi todo menos en la Gestalt, de la que no tengo buen recuerdo